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¡La Hipocresía del Diseñador!

agosto 27, 2020

Al escribir este título puede sonar un tanto fuerte porque soy diseñadora, pero tengo que aceptar que hemos vivido desde la academia hasta nuestras vidas profesionales una hipocresía constante. Claro que ser diseñador es un honor, logras crear nuevas siluetas, reinterpretar conceptos, tener una sensibilidad que pocos logran desarrollar a la hora de plasmar en el diseño tendencias mundiales. Pero, lamentablemente, acostumbramos a los clientes a mirar únicamente nuestro trabajo, más no nuestra ética. La ética es un concepto muy amplio que se aplica en cada momento de nuestras vidas, pero ¿la estamos aplicando a nuestro diseño? Aquí es cuando el diseñador se ve enfrentado a un nuevo reto y es la moda y el diseño ético, no sólo con nuestros procesos sino también con quiénes trabajan detrás de las marcas.

Siempre que cuento que soy diseñadora de modas y que he trabajado como modelo, recibo las siguientes frases: “El mundo de la Moda es un mundo crudo” “La envidia es impresionante en ese campo” “la gente que trabaja en la parte de moda suele ser superficial” “¿cómo haces para ser modelo si no mides 1.80?” “a mí me daría miedo emprender en la moda” “he escuchado que roban muchos trabajos en la moda” “son muy crueles los que trabajan en la moda”. Un sinfín de frases que he escuchado desde que estoy en este mundo y frases que me he comprometido a cambiar a lo largo de mi carrera, pero me encuentro frente a maestros, colegas y estudiantes donde veo y vivo esa envidia, plagios, burlas, crueldad, donde realmente me llego a preguntar ¿estaré en la industria correcta?

Es hora de medir a los diseñadores no sólo por un diseño bueno, sino por su ética como persona y como empresa porque nos convertimos en imagen de lo que compramos.

¿Por qué la industria de la moda es un mundo cruel? Simple, porque nos acostumbramos a que la belleza entra por los ojos; también porque a lo largo de la historia de la moda, hemos logrado crear patentes sobre qué es bello y qué es feo; bien sabemos que son conceptos completamente subjetivos, pero también sabemos que podemos lograr impactar de manera significativa sobre cómo las personas perciben la belleza. Estamos en un momento donde la aceptación es clave, porque te veas de X o Y manera no significa que no puedas utilizar lo que distintas marcas están promocionando. Aquí es un punto clave de lo que hablo a la hora de referirme a la hipocresía de los diseñadores; estando en un “boom” sobre lo que es el amor propio y aún así, vemos que sus campañas únicamente promocionan el típico estereotipo de la mujer de 1.80, rubia, de ojos claros, 90, 60, 90; donde de alguna manera delimitan a sus consumidores y crean una brecha enorme entre cliente y producto e incluso cliente y diseñador.

Como diseñadora, les pido, ¡exíjannos! Nosotros respondemos ante las demandas del cliente, ante el comportamiento de las sociedades para producir, por ende, entremos a fondo ante este concepto de ser éticos, innovar no sólo en un estampado, sino en la inclusión ante una sociedad que es responsable de nuestro movimiento como diseñadores.

Ejemplos claros como la caída de la super marca “Victoria´s Secret” a partir del año 2018 cuando su director creativo dijo ante los medios que las mujeres plus size (tallas grandes) “no vendían la fantasía” y ante la crítica anuncian que tendrán a 1 modelo plus size en sus pasarelas y resulta ser Barbara Palvin, una joven delgada, con caderas ¿qué concepto está vendiendo de lo que es un cuerpo plus size? ahora vemos como en el 2020 la mitad de sus lanzamientos son con modelos afro, teniendo en cuenta todo el movimiento de “Black Lives Matter” ahora le pregunto al lector lo siguiente ¿no ve la hipocresía? Al ver que su ética de marca ya no estaba siendo vendida bajo una pantalla de modelos con alas de ángeles, toma la oportunidad ante una revolución social como lo es este movimiento mencionado anteriormente para mostrarse como una marca “inclusiva”. Otro  ejemplo, cuando el famoso diseñador Stefano Gabanna de la firma Dolce & Gabanna llamó a una celebridad “fea” y luego de esto, dicen ser inclusivos por tener colecciones con influencers, vuelvo y le pregunto al lector ¿no ve la hipocresía?

Claros ejemplos de la gran industria de la moda, pero así mismo pasa en la academia de la moda, en pequeñas empresas donde podemos ver este tipo de rechazos, imposiciones, críticas y burlas. ¿son las marcas que queremos apoyar?

Hay una brecha enorme que hay entre psicología y moda, la manera en la cual este campo logra afectar y distorsionar la forma en la que nos vemos a diario, comparando estereotipos de belleza, donde no es la modelo quien los impone, porque finalmente es su físico, sino que es ese famoso “Director Creativo” quien vende una imagen a través de un cuerpo. Como diseñadores, es entender que estamos frente a una sociedad diversa, no estamos vendiendo únicamente una blusa, un pantalón, estamos vendiendo: un modo de vida, un estilo, nuestra ética y nuestra perspectiva sobre lo que es “moda”. ¿queremos seguir comprando algo que se vea lindo, pero sin saber quién está detrás de esa creación?

Afortunadamente estamos en una tendencia que trata sobre el “wellbeing”(bienestar). ¿De qué se trata? Según WGSN habla sobre cómo las personas están enfocadas en que cada cosa que consumen esté guiada en función de su bienestar, buscan que todo esté guiado hacia la moral, el equilibrio y salud mental, lo cual da una gran ventaja acerca de cómo estamos diseñando y para quién estamos diseñando. Si como diseñadores estamos guiados a responder ante fenómenos culturales, es momento de responder a este tipo de tendencias, para que realmente podamos tener y cumplir con un modelo y un diseño moral.

Es fácil caer en la hipocresía cuando el mundo del diseño sigue siendo un campo visual y lamentablemente superficial. Es sencillo maquillar tus pensamientos con una campaña “inclusiva” cuando realmente tu pensamiento es otro, porque finalmente lo que expones es esa campaña donde detrás hay mentiras de por medio. Lamentablemente no hemos podido como diseñadores lograr que este tipo de diseño tenga consecuencias y que realmente se exija un diseño donde se muestren valores. La moda es una industria sumamente poderosa, no cabe la menor duda que es un mercado que logra mover masas, pero muchas veces esas masas son las que terminan moviendo ese mercado; ambos lados se terminan complementando según las necesidades, hay momentos y situaciones donde el mercado debe tomar las riendas y darle un freno a las masas como es el caso del Fast Fashion, pero hay otro momento donde las masas toman el control y enseñan lo que quieren que se vea reflejado en su vestir. Como diseñadores es importante escuchar esas voces y aprender de ellas porque así es como se nutre el diseño y deja de ser una prenda más con un estampado más y se termina convirtiendo en esa voz que la sociedad necesita escuchar. Es nuestro diario vivir, entonces piensa antes de comprar ¿quién me está vistiendo?

Una entrada algo reflexiva, pero es mi deber como diseñadora mostrar lo que pasa dentro de mi campo laboral y cómo no sólo yo hago parte de este, sino que es un ciclo donde hay responsabilidades, labores y también respuestas. Invito a que apoyemos más revistas inclusivas, diseñadores éticos, moda responsable, que realmente construya una sociedad. Soy diseñadora y por ende tengo una voz importante que debo usarla para reflejar lo que realmente construye una sociedad.

A lo largo de esta nota, escribo mucho sobre conceptos como “Moda ética y moral” creo fielmente que todo parte desde quién eres como persona y así mismo eso lo logras transmitir como diseñador. Cada vez que diseñas estás dejando parte de ti dentro de esa prenda, los gustos muestran tu moral y tu ética por eso el diseño responsable va más allá de simplemente cuidar el medio ambiente, es tu firma como persona. No se trata de aprovechar y explotar movimientos sociales, es apoyarlos y darles visibilidad con tu diseño, no se trata de decir que apoyas al medio ambiente cuando dentro de tus procesos no mides tu desperdicio, no aplicas nuevas (eco)tecnologías y sigues contaminando; no se trata de poner modelos afro y plus size en una campaña y pensar que con eso estás aportando; se trata de realmente construir voz a partir del diseño.

Gabriela Fernández Caviedes

Gabriela Fernández Caviedes, es estudiante de Diseño y Gestión de la Moda de la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Desde que empezó a estudiar la carrera, demostró un interés sobre la Moda Sostenible y sobre todo ¿cómo generar un modelo sostenible? Al estar dentro de la academia, pudo ver de cerca falencias sobre cómo se enseña la moda y cómo siendo estudiante y diseñadora podía cambiarlas ya que la academia le da las herramientas, pero ella misma forma su perfil profesional. Con esto, siempre ha procurado que sus colecciones tengan temas sociales, que incluyan procesos lo menos invasivos con las prendas y también apoyando siempre la industria local. Hace parte del Colectivo de Moda Sostenible “The Sustainable Model Project” donde discuten y hacen talleres y conversatorios sobre lo que es la vida y costumbres sostenibles, aquí ha podido explorar distintas alternativas de diseño y cómo las puede implementar en sus estudios y su vida profesional. Siempre ha creído que el diseñador tiene la sensibilidad de traducir movimientos sociales en siluetas, colores, patrones, estampados, etc. Pero también tiene la habilidad de crear esos movimientos a partir del diseño, a partir de sus valores y sobre cualquier cosa a partir de la responsabilidad que tienen sobre la sociedad, por eso es que siempre se pregunta “¿Qué diseñadora quieres ser?”.

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